sábado, 31 de octubre de 2009

Plumillas y plumazas

Recientes estudios de la academia finlandesa de Periodismo y Lanzamiento de Disco han concluído que las facultades de ciencias de la información en España son la mayor mentira de la humanidad sólo por detrás de las relaciones liberales. Según concluye el equipo nórdico es fácil llegar a ser periodista con unas pequeñas pautas. Así, en su apartado dedicado a nuestro país, la academia finesa recomienda un kit completo para convertirse en el último grito de las tertulias televisivas o radiofónicas.
Si ud. quiere ser un honrado periodista de derechas deberá manejar indistintamente los siguientes vocablos: España se rompe, república bananera, país tercer mundista, socialistos y Amaia Montero. Además, cada opinión debe ir acompañada de un ligero saltito y acabar con un "por favor" mientras se mira al infinito y se gira la cabeza. Si en cambio el lector quiere ser la envidia de su comunidad de vecinos convirtiéndose en el tertuliano más progre desde que hay constancia de las gafas de pasta no tiene más que utilizar las siguientes palabras: fascismo, garantía constitucional, estado de derecho, David Beckham y libertad. Si además se acompaña la dicción quitándose las gafas a lo chin chin de Alain Afflelou en un lupanar tailandés la opinión será irrefutable. La investigación incluso menciona la posibilidad de convertirse en un tertuliano nacionalista, en cualquiera de sus extensiones, ante lo cual deberá manejar indistintamente: interlocutor válido, Natalia Verbeke, federalismo, sentimiento de nación y Tomelloso.
No se quedan ahí los fineses, si no que dedican un apartado a los periodismos serios, a los de verdad. En su apartado deportivo sólo recomiendan utilizar tres palabras, eso sí hacerlo con toda la velocidad posible: Raúl, si y no. En cuanto al Zinedine Zidane del periodismo, la prensa rosa, de cuya dificultad en el manejo advierten los expertos fineses, se informa de que lo mejor es comenzar todas las frases con "según tengo entendido", "circula un rumor" o "Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre le llevó a conocer el hielo".
Si por otro lado usted quiere dedicarse a hablar de literatura, música o cine y no es Ramón María de Valle Inclán, Miguel de Unamuno o Jordi Hurtado, deberá esconderse bajo la cama o en su defecto inventar el condensador de Fluzzo, tal vez en el futuro sea posible.

2 comentarios:

  1. Oh Dios, Jordi Hurtado... En lo que he escrito esa frase me han tocado al timbre dos "truco o trato"... así es imposible (perdón, ya van tres, cuatro... me cago en jalogüin).
    Bueno, me intentaré concentrar lo suficiente para decirte que para mi gusto falta añadir a la prensa rosa aquello de "presunto maltratador (porque sí, ahora hay tantas famosas 'presuntamente' maltratadas que el tema se ha convertido en prensa rosa)", "la presunta infidelidad", "el presunto noviazgo" y su presuntamente puta madre. Un besico!!

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  2. Esconderse bajo la cama... Buena opción.

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