lunes, 2 de noviembre de 2009

Tra(d)ición

En mi pueblo, Aspe (aviso para valientes: al humorista que se le ocurrió el chiste de Aspen-Colorado lo colgamos por las orejas en las agujas del campanario y al cómico que en un alarde de inteligencia respondió "que me aspen" le cortamos las extremidades y lo condenamos a dos eternidades de escuchar los discos del Canto del Loco), sólo tenemos fiestas cada dos años. No tanto porque seamos unos bebedores empedernidos y nos dure todo un año la resaca y, aunque más lógico, tampoco porque el ayuntamiento no tenga dinero para soliviantar los ánimos del respetable con dos años seguidos de juerga mayor. Que va, es mucho más serio a la par que divertido, todo esto lo hacemos por amor a la tradición (léase con voz de doblador sudamericano).
Ojo que a mi me gusta tener sólo fiesta los años pares, aburdamente somos así, pero todo esto me ha hecho reflexionar. Si el otro día me interesaba saber cómo se gestan los chistes hoy me planteo ¿cómo nacen las tradiciones? Es decir, qué lleva a gente que no sabe quien es Kubrick y que apenas si intuye que Beethoven es sordo, a vestirse año tras año de Alex DeLarge (en aquel futuro ideado en ¡1965!). Que sí, que llevar bombín, pintarse los ojos e ir medio pijama con tirantes por la calle mola, pero ¿es eso ya una tradición? Creo que sí, porque si fuera porque todos aman la Naranja Mecánica probablemente ésta la repondrían mes tras mes en televisión, pero mira por donde la tarde de Halloween al genio programador se le ocurrió poner Grease, que aunque tiene menos violencia da mucho más miedo y bastante más asco.
El caso es que supongo que las tradiciones nos aportan seguridad. Por ejemplo, si te planteas que aunque vives sólo desde hace más de siete años casi nunca lleva a nadie a casa y piensas que es por que eres un tanto gilipoyas y fracasado te llevas un disgusto que ni el principe Felipe cuando se enteró de que los reyes son los padres. Si en cambio optas por pensar que estas respetando una santa tradición instaurada desde que eres púber, te reconforta saber que tú no eres de esos que venden sus ideales por un puñado de sugus. Ya puedes matar un gato cada martes impar que si dices que es por tradición probablemente se acaben amontonando fieles en tus matanzas. Por cierto, al año que viene hay fiesta en mi pueblo y probablemente no esperemos demasiado de ellas. ¿Por tradición? No, por insensatos. Si es que los valores se pierden.

4 comentarios:

  1. De insensatos sería esperar algo de ellas... el no esperar mucho es de.. bueno, de resignados. Aún así se esperan con cariño, como (casi) todas las tradiciones

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  2. las tradiciones molan, y mas aun molan crearlas, y si lo ves por el lado bueno y el dineral que han exo los xinos vendiendo disfraces de hallowen x lo menos alguien le ha sacado partido

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  3. Bueno purpus, no sé si estoy harto de ti, de tu otro tú, de tu cognos volutivo, pero esta noche por tradición o porque nos da por ahí, la vamos a liar parda!!
    rafa.

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  4. El otro día reponían en el cine La Naranja Mecánica, pero curiosamente yo me encontraba esperando en la cola disfrazada no de DeLarge, sino de princesa-hada-zorro... Pero bueno eso es otra historia.
    Que tengamos fiesta cada dos años, aunque nos quejemos, aunque todos los años impares digamos "nos han robao la virgen!!"; nos encanta. No por las fiestas en sí porque, como tú dices,ya no esperamos absolutamente nada, si no por poder contarlo por ahí. Si hubiese en el pueblo un referendum sobre "Fiestas todos los años, SI o NO" está claro que la gente votaría NO mayoritariamente, estoy segura. Pero mayoritariamente no sería por mantener la tradición, sino porque, mayoritariamente, somos un pueblo de "novacheros" y "charraoricos" y nos encanta contar nuestra vida a todo el mundo.
    Elena

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