martes, 3 de noviembre de 2009

Historia de la especulación. Troncal obligatoria.

Don Pelayo fue el primero. Bueno, fue el primero para el fervor patrio. Amparado por el decreto ley de la virgen de Covadonga echó a los musulmanes de los picos de Europa y recalificó los terrenos. Antes, fenicios, griegos, romanos, suevos, vándalos, aranos, emos y otros grupos históricos habían puesto sus ojos en la península. Al principio no era dañino, que si "vamos a vivir en una cueva mi amor", que si "vamos a levantar un dólmen y nos enterramos en posición fetal",... una suerte de arquitectura sostenible prehistórica en la que ya existía Bofil padre. Después la cosa empezó a tomar forma, que si vámonos para Hispania que dan ventajas para retirarnos en una hacienda (el urbanismo romano, inventores de la canalización y del insermso), que si porque no echamos a los romanos y fundamos nuestras propias urbanizaciones (ah los bárvaros! los Poceros de la época).
Sin embargo, como digo Pelayo fue el primero. En aquella suerte de bipartidismo, moros, cristianos y judíos (una minoría con la que no se contaba y que incluso llegó a expulsarse del Congreso) estaban siempre a la gresca por los terrenos. Aun así tampoco era para tanto, que si "vamos a hacer una mezquita impresionante con muchos arcos", que si "pon una iglesia románica por ahí que revaloriza la zona",... Además fue una importante época de gestas, se cuenta que el Cid consiguió unos permisos de reforma yendo al ayuntamiento después de muerto y que la madre de Boabdil le sentenció con el famoso "llora como mujer lo que no supiste vender como adosados".
El caso es que los Reyes Católicos, algo así como ACS pero sin Florentino, unificaron reinos y con el mercado nacional copado por sus excavadoras se encaminaron a abrir negocio en América, que por entonces no era América pero que estaba igual de explotada. Así pasaron los días, hasta que a finales del XVI, Felipe II pegó uno de los mayores pelotazos urbanísticos de España. Trasladó la corte a Madrid y empezó a vender casas como un descosido. En el XIX ya existían los caseros y los problemas de las comunidades de vecinos, Napoleón dijo que iba a visitar a su primo en Portugal y se nos quedó unos cuantos años en casa.
Ante tal panorama, ya en el siglo XXI (el XX me lo salto porque sólo con Benidorm no hay web que aloje tanto peso), estalla la burbuja inmobiliaria y aparecen más casos de corrupción que en todas las partidas mundiales del monopoly. PP, PSOE, CIU, IU, ANTE, BAJO, CABE, CON... ningún partido se libra de la lacra. Y sin embargo, los muy necios se dedican a echarse la culpa unos a otros de la "reciente" crisis española. Y yo me pregunto ¿Dónde estaban nuestros políticos en las clases de historia?

1 comentario:

  1. Ah bueno, pero si reconocieran que la tal "reciente" crisis no es tan reciente, entonces se quedarían sin chivo expiatorio... y vaya que historia no estudiarían, pero lo que me recuerdan a mí a los sofistas aquellos que estudiamos en filosofía... el arte de convertir en sólidos y fuertes los argumentos más débiles...

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