sábado, 14 de noviembre de 2009

De una difícil mañana

J se levanta de la cama, se mira al espejo, se desarremolina el pelo y se alisa la camisa de ayer. Mea directamente sobre el agua del wc para oir chapotear el último cubata mientras le pone cara a la nueva resaca. No se ducha pero muda los calzoncillos, se pone calcetines limpios y unos pantalones que ya utilizó el miércoles. Se asoma a la ventana y parece que las nubes no amenazan con arruinar la mañana. J sale a la calle con el buen pie, porque sabe que hoy es el día, hoy es un día especial.
De camino al colegio electoral J fuma un cigarrillo o tal vez son dos. Saluda a los padres de un amigo y recuerda que tiene que comprar pan. Olvida la última discusión mientras ve brillar el sol en el retrovisor de un coche en el que hizo el amor. No sabe todavía qué va a hacer, ha madrugado porque ya no soporta que le sigan diciendo aquello de que el balón es mío y tú no puedes jugar.
J canturrea una canción que utiliza para andar, él es de esos de los que siguen creyendo que The Verbe hace parecer a la gente menos imbécil. Llega por fín al edificio y soporta sin muchas ganas la sorna de unos intelectuales de palo que creen que J va a claudicar. Se quita las gafas para no ver y se apoya en la misma pizarra en la que aprendió a sumar y a restar . La vida se vuelve a cámara lenta y ve pasar rostros que le jalean y le solicitan. J se encierra en la cabina y ve las papeletas, montones de papeletas que adornan la democracia. J las mira, las mezcla y la vuelve a separar. Todas tienen el mismo nombre escrito.
Cómo ha podido ocurrir, se ha vuelto a dejar engañar. Mientras lanza por el aire todas las opciones oye a un muchacho decir que él ha escrito "contigo no bicho" en su voto porque siempre es mejor votar nulo que no votar. J corre calle abajo mientras los militantes de la derecha piensan "uno menos" y los de la izquierda le gritan "ya no te podrás quejar". Jota huye y aunque tenga que ceder al chantaje sabe que tiene que haber otra forma de hacerlo cambiar... tiene que haber otra forma de hacerles cambiar.

1 comentario:

  1. Ayyy, pues cuando J lo descubre que lo comunique. Yo, mientras, soy de las de "contigo no, bicho"

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