miércoles, 15 de diciembre de 2010

Descarrile

Mamá ordena que la chica filipina vuelque una caja en el salón. Él mira entre la inmensa marea de cachibaches y entre todos sus juguetes escoge una locomotora. Leticia quiere jugar a las princesas pero él prefiere rayar el parqué del suelo con su tren más rápido que el viento. Pi piiiiiiiiii chucu chucu chu... Papá los vigila desde lejos pero ya no tiene edad para andar corriendo detrás de ellos. Además, en éstas fechas, como cada diciembre, anda enfrascado en preparar su acción más importante del año y ya casi la única.
Ha venido a casa el tío Pepe y, al ver a Felipe jugar con el regalo que le ha hecho, sonríe orgulloso. Mamá le regaña pero el tío replica "no seas dura". Aún así ésta le recuerda al niño que no se manche las manos de polvo con los vagones de clase turista. Pepe se lleva de paseo a los niños, en la puerta aguarda tita Esperanza y el primo Barreda. Para convencer a Felipe le deja llevarse su trenecito. Leticia llora y reclama la atención "si él sale de casa, yo también". Mamá les deja ir con la promesa de que vuelvan antes de que anochezca. "Ahora a Albacete se tarda muy poquito, Sofía", dice el tío Pepe.
Las vecinas con las que se encuentran, en vez de apretarle los carrillos y llamarle hermoso, le aplauden y le gritan "guapo". Por el camino se aburren. Pepe, Barreda y Esperanza hablan de cosas de mayores que ellos no entienden. La niña tiene otra rabieta y nadie consigue que se calle hasta que le dejan cortar la cinta con la bandera de España que alguien ha colocado en la estación. Lo veo todo por la tele mientras trato de comprar mi billete de tren a Alicante. Tengo la fea costumbre de volver a casa por navidades. Alguien ha decidido que por la web sólo se puedan escoger dos viajes al día, que uno de los trayectos más reclamados por los usuarios suba más de un 15% y que el viaje a Elda tarde casi lo mismo. Está en todos los canales, ellos viajan gratis y televisado. Aún así, siguen llamándole familia real. Yo sé que debería enfadarme pero no puedo... ¡son tan campechanos!

2 comentarios:

  1. El odio y el magni(regi)cidio: dos elementos de la España Pensante que desafortunadamente no se han llevado nunca a la totalidad...

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